Ser feliz. Cantar. Saltar. Soñar. Sonreír.
La necesidad agudiza el ingenio. De la necesidad aprendes.
Ese momento en el que no puedes mas. Ese momento en el que ABSOLUTAMENTE todo va mal. En ese momento, te preguntas por que. En ese momento piensas... ¿Quien en este mundo es feliz? y se te ocurre algo... los niños... y ¿Por que son felices? los niños son inocentes, ingenuos, y, sobre todo, ignorantes... eso es, la ignorancia, porque, si no sabes lo q pasa a tu alrededor... ¿por que preocuparse por ello? Eso es. Y encuentras la clave. Empezar de 0. Olvidarlo todo. No pensar en nada mas que no sea tu. Aprender a actuar con rapidez. Sin preocuparse demasiado por las cosas. Tomando decisiones sin pensarlo dos veces, total, la primera es, aunque no quieras, la que de verdad deseas. Pues tomas esa. Y aprendes a no darle vueltas a si has echo bien o mal. IGNORAS el resultado que puede tener, total, lo importante es que tu estés feliz.
Y va pasando el tiempo. Vas tomando esas decisiones repentinas, que al fin y al cabo, son las que le dan emoción a tu vida. No te piensas las cosas dos veces. Y no te preocupas por lo que pueda pasar.
Y poco a poco, aprendes que lo que de verdad te hace feliz, son las pequeñas cosas del día a día. Como los niños pequeños, que no necesitan que todo el mundo les acepte, con tal de comerse una piruleta con su amigo.

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