miércoles, 21 de marzo de 2012
Hola ¿Te acuerdas de mi? Soy esa a la que un día le prometiste un "para siempre", esa que cada vez que estaba un poco triste intentabas por todos los medios posibles hacerla sonreír. Esa a la que en marzo del 2010 le hiciste una camiseta con un te quiero, esa a la que por su 15 cumpleaños le regalaste un ramo de rosas. Supongo que ya recordarás quien soy, pero posiblemente sea normal que tenga que haberte refrescado la memoria, ya que hace ya mas de un año decidiste de repente que todo esto terminara, decidiste decir adiós sin ni siquiera despedirte, ponerle un punto y final a una historia que aun no estaba preparada para terminar. Solo quería eso, recordarte como era todo y decirte que te echo de menos. Adiós..
lunes, 19 de marzo de 2012
Hola. No se si te acordaras de mi. Es posible que pienses en mi cada noche después de ver esa mesita donde escribiste nuestros nombres, o también es posible que ya no recuerdes ni tan solo que existo, que un día lo fui todo para ti. Mentiría si dijera que no te echo de menos, tus abrazos, tus tonterías, que me mata por dentro pensar que, después de 1 año y 2 meses, me hayas olvidado. Es posible que ya nunca vuelva a abrazarte, ni tan solo a tocarte, a rozarte. A este paso incluso es posible que nunca volvamos a hablar, ni tan solo un simple "hola". Me lo creería si alguien me dice que esto va a ser así para siempre. Aunque nunca se puede confiar en un "siempre", ni en un "nunca". Porque una vez prometimos un para siempre ¿Lo recuerdas? Un pase lo que pase siempre estaré contigo, nunca te dejare. ¿Pero, que importancia tiene una promesa? Después de 1 año y 2 meses parece que carece de ella, pero después de ese privado con un "feliz cumpleaños" y de esas lágrimas de felicidad que me saltaron nada mas ver que era tuyo. Me hace mantener minimamente la esperanza de que, al menos, sigo siendo lo suficientemente importante como para felicitarme por mi cumpleaños. Una esperanza que posiblemente sea falsa, quien sabe, que sea una ilusión mía intentando creer que fui importante para ti. Que esa camiseta que me hiciste enserio iba con todo el cariño del mundo. Que el echo de que fueras mi tete no era una simple gilipollez. Aunque se que posiblemente ya no vuelvas a ser mi tete. Que posiblemente ya no pueda ir corriendo a abrazarte, que ya no volverás a cogerme del aro del pendiente con el piercing. Pero no me importa, bueno, en verdad si que me importa. Pero me consuela saber que nuestra amistad fue de verdad, de esas que recuerdas y te hacen llorar, como estoy haciendo ahora mismo, de esas que nunca se olvidan. Y ese nunca que dijimos si que es verdad, por que mis siempre son para siempre, aunque tu no te des cuenta. Que seguiré llorando por ti cada vez que me emborrache, al igual que hace 7 meses. Y que después de 1 año y 2 meses, sigo echándote de menos...
lunes, 12 de marzo de 2012
"SOLA ESTOY BIEN" "NO ME PASA NADA" "ESTOY BIEN" "NO TE PREOCUPES" "CLARO, SOY SUPER FELIZ"
¿Recuerdas eso? ¿Recuerdas cuando te acostabas llorando cada noche? Cuando los días se te hacían eternos y lo único que querías era ponerte a ver una peli ñoña y llorar. Esos momentos en los que parecía que no podía aparecer nadie que fuera capaz de hacerte sonreír. Cuando, aunque estuvieras rodeada de gente que te abrazaba, que te sonreía, que se preocupaba, te sentías mas sola y apartada que un 0 a la izquierda. Entonces pensabas que nada cambiaría. Que siempre sería así...
Pero de repente un día todo cambia, en ese preciso momento en el que te sientas tu sola bajo la oscuridad de la noche, llorando, a comer chocolate. Aparece alguien que hace que esa noche te acuestes feliz y, por si fuera poco, todas las noches siguientes.
Te empieza a gustar, pero tu lo único que haces es negarlo con todas tus fuerzas para no hacerte daño, pero no puedes evitar pensar que es la cosa mas maravillosa que el mundo a podido crear. Luego, al paso del tiempo, te das cuenta de que, evidentemente, te gusta, te gusta mucho, a veces incluso demasiado. Y van pasando los días, las semanas... incluso los meses, y te das cuenta de que, inevitablemente, te estas enamorando. Que no son unas caricias, son SUS caricias. Es SU sonrisa la que hace que se te vayan las ganas de llorar, y son SUS abrazos los únicos capaces de conseguir que todo tu mundo se calme. Te das cuenta de que no puedes vivir si no hablas con el en todo un día. Que cuando te dice "te quiero" no puedes evitar sonreír y que, cuando te dice ese "te amo" susurrado al oido... ya si que eres la persona mas feliz que existe.
Te das cuenta de que solo le necesitas a el para sonreír, que lo demás a tu alrededor da exactamente igual, siempre y cuando el sonría, todo tu mundo será perfecto.
¿Recuerdas eso? ¿Recuerdas cuando te acostabas llorando cada noche? Cuando los días se te hacían eternos y lo único que querías era ponerte a ver una peli ñoña y llorar. Esos momentos en los que parecía que no podía aparecer nadie que fuera capaz de hacerte sonreír. Cuando, aunque estuvieras rodeada de gente que te abrazaba, que te sonreía, que se preocupaba, te sentías mas sola y apartada que un 0 a la izquierda. Entonces pensabas que nada cambiaría. Que siempre sería así...
Pero de repente un día todo cambia, en ese preciso momento en el que te sientas tu sola bajo la oscuridad de la noche, llorando, a comer chocolate. Aparece alguien que hace que esa noche te acuestes feliz y, por si fuera poco, todas las noches siguientes.
Te empieza a gustar, pero tu lo único que haces es negarlo con todas tus fuerzas para no hacerte daño, pero no puedes evitar pensar que es la cosa mas maravillosa que el mundo a podido crear. Luego, al paso del tiempo, te das cuenta de que, evidentemente, te gusta, te gusta mucho, a veces incluso demasiado. Y van pasando los días, las semanas... incluso los meses, y te das cuenta de que, inevitablemente, te estas enamorando. Que no son unas caricias, son SUS caricias. Es SU sonrisa la que hace que se te vayan las ganas de llorar, y son SUS abrazos los únicos capaces de conseguir que todo tu mundo se calme. Te das cuenta de que no puedes vivir si no hablas con el en todo un día. Que cuando te dice "te quiero" no puedes evitar sonreír y que, cuando te dice ese "te amo" susurrado al oido... ya si que eres la persona mas feliz que existe.
Te das cuenta de que solo le necesitas a el para sonreír, que lo demás a tu alrededor da exactamente igual, siempre y cuando el sonría, todo tu mundo será perfecto.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
