miércoles, 21 de diciembre de 2011

- Jajajajajaja que tonti
+ Sere tonti, pero me quieres
- ¿Y como estas tan segura?
+ Pues porque lo se. ¿Acaso es mentira?
- No
+ Pues ya esta. ¿Y cuanto me quieres?
- ¿Cuanto cres que te quiero?
+ Pues no lo se, dimelo tu
- Muchisimo. ¿Y tu a mi?
+ Muchisimo

martes, 20 de diciembre de 2011

Queridisímos reyes magos, se que hace varios años que no os escribo, porque como muy bien sabéis, me encantan las sorpresas, por eso os dejo elegir siempre a vosotros. Pero este año me gustaría ser un poco mas especifica. También sabréis que he pasado una época muy mala, donde te das cuenta de que hay gente que verdaderamente no merece la pena. Durante todo este tiempo he aprendido muchas cosas, como que nunca hay que preocuparse demasiado por nada, o que no hay que arrepentirse de nada que nos haya hecho sonreír, porque si nos hizo sonreír, al fin y al cabo, mereció un poco la pena, he aprendido a "mandarlo todo a la mierda" por así decirlo. Pero a pesar de todo eso, estoy cansada ya ¿sabeis?, no es bueno estar tanto tiempo pasándolo mal ¿no creéis? y de repente, en uno de esos momentos donde todo es una caca y quieres desaparecer, aparece alguien. Muchas veces me han dicho que las cosas mas sorprendentes aparecen cuando menos las esperas, y es cierto, yo ya no tenia ninguna esperanza de que apareciera algo que, minimamente, me sacara una minúscula sonrisa. Pero me equivocaba. Apareció algo, o mas bien alguien, que es capaz de sacarme una sonrisa con solo una mirada. Una vez soñé que me enamoraba, era una sensación indescriptible y me gustaría volver a sentir lo mismo. Volver a sentirlo y que jamas terminara. Que esa sonrisa siga saliendo cada vez que me mira. Que sus "te quiero" jamas tengan fecha de caducidad. Y que siga haciéndome sentir que me necesita. Quiero algo que en todo momento me recuerde que soy feliz. Quiero poder escribir miles y miles de cartas mas. Quiero que el día 20 de noviembre siempre sea un día especial. Quiero que esto no termine nunca...

domingo, 11 de diciembre de 2011

De repente, me miré al espejo y noté algo extraño. Era yo, pero había algo diferente en mi rostro. Con la mente fuera de mis preocupaciones cotidianas y mis problemas, me fui a clase. Le pregunté a varias de mis amigas, pero nadie me notaba nada extraño, excepto yo. Y fueron pasando los días, me daba igual lo que me pasó hace dos meses. solo me preocupaba esa forma nueva y extraña en la que pasaba mis días. Ese mismo sábado me quedé sola en casa durante toda la mañana. Me volví a mirar en el espejo. Seguía con la misma sensación extraña. Entonces cerré la persiana, apagué la luz y me tumbé en la cama. Me quedé un rato mirando las estrellas que pegué una vez por toda la habitación. Y me di cuenta de lo que ocurría, de eso tan extraño. Empezaba a ser feliz.