lunes, 19 de marzo de 2012

Hola. No se si te acordaras de mi. Es posible que pienses en mi cada noche después de ver esa mesita donde escribiste nuestros nombres, o también es posible que ya no recuerdes ni tan solo que existo, que un día lo fui todo para ti. Mentiría si dijera que no te echo de menos, tus abrazos, tus tonterías, que me mata por dentro pensar que, después de 1 año y 2 meses, me hayas olvidado. Es posible que ya nunca vuelva a abrazarte, ni tan solo a tocarte, a rozarte. A este paso incluso es posible que nunca volvamos a hablar, ni tan solo un simple "hola". Me lo creería si alguien me dice que esto va a ser así para siempre. Aunque nunca se puede confiar en un "siempre", ni en un "nunca". Porque una vez prometimos un para siempre ¿Lo recuerdas? Un pase lo que pase siempre estaré contigo, nunca te dejare. ¿Pero, que importancia tiene una promesa? Después de 1 año y 2 meses parece que carece de ella, pero después de ese privado con un "feliz cumpleaños" y de esas lágrimas de felicidad que me saltaron nada mas ver que era tuyo. Me hace mantener minimamente la esperanza de que, al menos, sigo siendo lo suficientemente importante como para felicitarme por mi cumpleaños. Una esperanza que posiblemente sea falsa, quien sabe, que sea una ilusión mía intentando creer que fui importante para ti. Que esa camiseta que me  hiciste enserio iba con todo el cariño del mundo. Que el echo de que fueras mi tete no era una simple gilipollez. Aunque se que posiblemente ya no vuelvas a ser mi tete. Que posiblemente ya no pueda ir corriendo a abrazarte, que ya no volverás a cogerme del aro del pendiente con el piercing. Pero no me importa, bueno, en verdad si que me importa. Pero me consuela saber que nuestra amistad fue de verdad, de esas que recuerdas y te hacen llorar, como estoy haciendo ahora mismo, de esas que nunca se olvidan. Y ese nunca que dijimos si que es verdad, por que mis siempre son para siempre, aunque tu no te des cuenta. Que seguiré llorando por ti cada vez que me emborrache, al igual que hace 7 meses. Y que después de 1 año y 2 meses, sigo echándote de menos... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario