domingo, 24 de abril de 2011

Como cada viernes por la noche, ahí estaba yo, bailando, sonriendo, en el mismo pub de cada viernes. Cuando alguien me tapó los ojos por detrás y escuché como sonreía. Le cogí las manos, sonreí, me quitó las manos de los ojos y me abrazó con fuerza. Era el, su olor, su calor, sus manos... entonces me di la vuelta y ahí estaba, sonriendo. Con la misma sonrisa de la última vez que lo vi, esa sonrisa que te dice "te quiero". 


- Por fin te encuentro -dijo el, acercando su cara a la mía.
+ Después de que desaparecieras ¿no? -dije, un tanto enfadada.
- Y lo lamento mucho. No he dejado de pensar en ti jamás, has sido siempre el centro de mis pensamientos, mi mayor deseo.
+ Pero no te será fácil, no se me pasará tanto dolor con un simple lo siento.
- Lo se, pero ahora que te he encontrado, al menos... ¿bailaras conmigo? -con esa sonrisa que me vuelve loca, no pude negárselo...


Entonces me agarró de la cintura y yo apollé mi cabeza sobre su hombro y bailamos. No se el tiempo que estuvimos así, por que se me paso volando. Levanté la cabeza, y el acercó la suya. Nuestras caras estaban pegadas, entonces empezó a sonar una canción, la canción. Y él empezó a cantar, silenciosamente, pero lo suficiente como para hacerme sonreír "mi vida no es igual desde que te conocí, como te voy a olvidar". Y llegó la hora de irme... 


- Al final, me e quedado sin mi beso. Eres mala. -me sonrió.
+ Lo se, pero tengo que irme. -y le devolví la sonrisa.


Y justo cuando yo me iba, me agarró la mano. Me acercó y me dio un lijero beso en los labios. Tímido. Sensual. Delicado. Único. Especial. Infantil. Perfecto... 

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